17.11.10

El Cristo que viajó de Sevilla a Tenerife...






En el año 2008 se cumplieron los 250 años de vida de la Hermandad de la Esclavitud del Santísimo Cristo Atado a la Columna (1758 – 2008), de la que fue mayordomo el escultor Don Fernando Estévez del Sacramento. Un Cristo que fue donado a dicha parroquia por el canónigo de la Catedral de Las Palmas e hijo de la Villa don Leonardo Guerras, que encargo en Sevilla al taller de Pedro Roldan. Don José Lujan Pérez de Santa María de Guía, cundo vino a la Orotava a realizar una dolorosa por encargo de la familia Betancourt y Molina, dio carias vueltas alrededor de la imagen del Cristo, y al final gritó perfecta, perfecta….
El 19 de septiembre de 1758 un grupo de vecinos de La Orotava, encabezados por el teniente coronel Antonio de Franchi, unieron fe y devoción para crear una confraternidad y dar culto al Santísimo Cristo a La Columna, establecido en la primitiva ermita de San Juan, origen de la actual parroquia del mismo nombre, desde 1689. Difícilmente podrían imaginar aquellos devotos cristianos que su humilde hermandad, cuyos estatutos fueron aprobados por el obispo Valentín Morán y Estrada el 26 de mayo de 1759, contaría, dos siglos y medio después, con 800 hermanos de toda la isla, fundamentalmente del Valle y de la zona metropolitana.

 Posee la marcha "Cristo de la Columna" obra de Primitivo Buendía. El de la Villa de La Orotava tiene dos marchas procesionales en su haber, la primera compuesta por el vallisoletano don Tomás Calamita y Manteca y la segunda por el cruzantero don José Mesa Cabrera.
Pedro Roldán Onieva fallece en Sevilla, en 1669, probablemente aún no había terminado el Cristo de San Juan Bautista de La Orotava, creemos que sin acabar los torsos del tórax tal como se observa en la actualidad, vino a Tenerife.
En síntesis, Pedro Roldán Se formó en Granada con A. de Mena, y en 1646 abrió taller propio en Sevilla. Realizó la parte escultórica del retablo de la iglesia de Santa Ana de Montilla y el retablo de los Vizcaínos (iglesia del Sagrario, Sevilla), el retablo mayor (Entierro de Cristo) en el hospital de la Caridad sevillano y diversas esculturas para la fachada de la catedral de Jaén. A partir de este momento se aprecia en su obra un predominio del taller, salvo en el Cristo de la Expiración (iglesia de Santiago, Écija) y el Cristo del paso del Descendimiento (iglesia de la Magdalena, Sevilla). De formación naturalista, su escultura supo asimilar las novedades barrocas, con un estilo personal marcado por la contención, la elegancia y la libertad de formas.
Su hija Luisa, conocida por la Roldada, que posiblemente la que más trabajó con el Cristo de la Columna que se conserva en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de la Orotava. Nace en Sevilla en 1652, hija del escultor Pedro Roldán y bautizada con el nombre de Luisa Ignacia. Su padre, observando la inclinación hacia la escultura que manifestaba la niña desde pequeña, le enseñó a dibujar y modelar. Pedro Roldán organizó un amplio taller de escultura que gozó de gran renombre en Sevilla.

Información obtenida del blog tertulia villera, fotografías propias de lalocuradeunafamiliacofrade

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