De Sentimientos Costaleros


Aunque mucha gente está en contra de las mujeres bajo los pasos y es un tema que crea bastante controversia, hoy me gustaría hablar un poco de ello, y de como llegue a este submundo de la Semana Santa.
Yo no me considero feminista,ni hablo en nombre de las mujeres, solo de mi y de mís sentimientos, emociones y vivencias referentes a este tema.
Desde que nací, en mi casa, la única forma de tener a toda la familia reunida, tranquila y sin las típicas "peleas" de hermanos, y entre hijos adolescentes y padres, siempre fué poner vídeos y de ahí montar una improvisada tértulia, en el coche de mís padres nunca escuché nada que no fuesen marchas, y la época del año en que siempre estábamos juntos, todos de acuerdo y calladitos para el respiro de mi madre, era en Semana Santa. Conforme Fuí creciendo en este ambiente, porque todo el mundo dice que en mi casa no es Semana Santa, es "Año Santo", cada vez me gustaba más todo lo referente al mundo de las trabajaderas, y sobre todo despues de que mi tio, que es como mi hermano mayor, se incorporase a varias cuadrillas. Siempre fuí con el a ensayos, a tertulias, y conocí a mucha gente. Cada día tenía más ilusión con poder llegar algún día a estar bajo un paso, pues ya tenía bastante claro que era lo que más me gustaba. Pero el día que cumplí los 16 años toda esa ilusión se perdió y el mundo se me vino encima, empezó mi peregrinar por médicos, hospitales y centros de diagnóstico, siempre había tenido una serie de dolores y síntomas de que algo en mi cuerpo no funcionaba bien, y ese día salió esa dichosa herencia que nos han dejado a más de la mitad del género femenino de mi familia materna y que a mí me paralizaba medio cuerpo. En esos momentos en los que tenía recaidas y no podía ni comer sin ayuda, siempre pensaba en lo mismo, aquello no podría conmigo y tenía que cumplir mis sueños, y el mayor de ellos era estar bajo un paso. Poco a poco la enfermedad empezó a estabilizarse, y mi cuerpo empezó a responder y a recuperarse, pero siempre con las límitaciones y las advertencias, pero a mí me dió igual, no quería ver pasar mi vida sin pena ni gloria, y empeze a realizar todas las cosas que durante esos años me habían echo ser más fuerte y tener más espíritu de lucha, y por fín llegó el día que dejé el temor a un lado y me enfrenté al mayor y último de los retos que me había impuesto a mí misma, ser costalera, y cada día me alegro más de esa decisión, pues no concibo mi vida sin esa parte, sin poder tener los sentimientos que me produce grabados en mi memoria, pues después de tantos años de lucha, de sacrificio, de llantos cuando nadie te ve, de rabia cuando te ves tan impotente, ¡estaba allí!. No se cuanto tiempo podré seguir haciendo esto que tanto me gusta y que llena una parte tan importante en mi vida, y no quiero ni pensar en el momento que tenga que dejarlo, pero me conformo, pues lo he podido hacer y mi esfuerzo se ha visto recompensado, y ya tengo algo para poder revivir esos momentos, solo tengo que cerrar los ojos y meterme dentro del mundo de mis recuerdos.
Después de llevar más de media vida con ese anhelo, cuando surgen las polémicas en torno a este tema, a mí me hacen bastante daño, pues me ha costado mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio llegar hasta donde hoy me encuentro, y cada vez que salgo, me juego mucho, dejo a mucha gente preocupada por lo que me pueda pasar y por si terminaré ese año en el hospital, pero respetan mi decisión porque saben que mi vida no sería lo mismo sin esa parte que ocupa tanto espacio en mi corazón. Por todo ello me duele que se juzga mi capacidad solo por ser mujer, y me parece ridículo cuando se dicen cosas como que no es estético, que no somos femeninas, y nadie se para a pensar que somos personas, y que cada una llevamos una historia a nuestra espalda, y que todo esto va más allá, va de sentimientos.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
ole, ole y ole (y el que no diga ole que se le seque la jerbabuena), costalera me as puesto los pelos de gallina porque recuerdo todo tu caminar y tu sufrimiento por llegar a estar bajo un paso y demostrar al mundo que eres capaz de lo que te propongas, recuerdo tu impotencia y rabia viendo pasos en granada y no poder meterte bajo uno de ellos y la emocion que sin envargo sentias, ¿como no voy a recordar, si lo poco que se sobre la semana santa lo aprendi de todos vosotros?. muchos besos

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